TABURETE GINGER

La elegancia que habita tu cocina.

El taburete Ginger traslada la sofisticación de nuestra silla icónica a los espacios de encuentro diario. Diseñado para quienes buscan que la barra de su cocina no sea solo un lugar de paso, sino un refugio de diseño. Su silueta esbelta y orgánica aporta una ligereza visual que no invade el ambiente, manteniendo la calidez única del Petiribí macizo en cada veta.

Es la pieza ideal para acompañar esas mañanas de café o las charlas que se extienden mientras se cocina, transformando un espacio funcional en un rincón de autor.


Para los que exigen durabilidad (Especificaciones Técnicas):

  • Ingeniería de Estabilidad: El desafío de un mueble alto es la rigidez. Por eso, el Ginger cuenta con travesaños y uniones calculadas bajo tensión para resistir el uso intenso sin perder firmeza.

  • Base de Apoyo Reforzada: Diseñado con ángulos cerrados que garantizan una estabilidad superior, evitando el balanceo típico de los taburetes convencionales.

  • Materia Prima Seleccionada: Construido íntegramente en Petiribí macizo "cero nudos", garantizando una estructura homogénea y resistente.

  • Personalización de Proyecto: Ajustamos la altura del asiento y las terminaciones de lustre según la medida de tu barra y el estilo de tu hogar.

Observaciones y garantía

  • Cada sillón es único: las vetas, tonalidades y matices de la madera de petiribí pueden variar, otorgando un carácter irrepetible a cada pieza.

  • Al ser un trabajo artesanal, pueden existir ligeras diferencias en forma y tamaño, que forman parte de su autenticidad.

  • Utilizamos madera cuidadosamente estacionada y seca. Sin embargo, la madera es un material vivo: con el tiempo puede presentar pequeños movimientos naturales como leves desajustes o microdeformaciones en las uniones.

  • Las especificaciones, precios y disponibilidad pueden variar sin previo aviso.

  • Ofrecemos 2 años de garantía a partir de la entrega, que cubre defectos de fabricación o estructurales. La garantía no incluye daños por manipulación inadecuada, exposición prolongada a la luz solar directa, calor excesivo o falta de mantenimiento.